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Inteligencia artificial y educación: ética y usos

Inteligencia artificial y educación: ética y usos

Por Montse Pedrós

El cofundador de Apple Steve Wozniak afirmó el pasado verano, durante su intervención en un acto en Argentina, que “de apostar por algo” que pudiera realmente redirigir el camino de la educación en los colegios para mejorarla sería por la inteligencia artificial.

En un encuentro privado, dentro del marco de unas jornadas sobre tecnología y comunicaciones, Wozniak desveló su pasión por la enseñanza y explicó cómo antes de ejercer 8 años de maestro pensaba que los ordenadores cambiarían el sistema educativo, pero que al no haberse producido esa “revolución tecnológica” en las aulas ahora considera que el camino a tomar va de la mano de la inteligencia artificial y la realidad virtual.

Entrando en el detalle, el experto en nuevas tecnologías señaló que

“si un ordenador o un robot fuera como un ser humano y conociese todo lo que nos gusta, todos los estudiantes podrían tener un profesor que les dirigiera, desde muy jóvenes, hacia aquello que les apasiona y en lo que realmente podrían ser buenos”.

De esta manera, uno de los grandes visionarios de nuestro tiempo puso el acento en las posibilidades de la inteligencia artificial (A.I., por sus siglas en inglés) para conseguir una educación mucho más individualizada.

En la otra cara de la moneda, grandes organizaciones globales, como la UNESCO, se han preocupado por el debate ético que surge a raíz del uso de esta tecnología. En particular, a la hora de convertirla en una herramienta educacional. En este sentido, la UNESCO identifica como una de sus prioridades actuales la promoción de herramientas de IA de libre acceso y que impulsen las innovaciones locales. Según un estudio reciente sobre el asunto, la revolución tecnológica que supone la AI para la educación ya está en marcha -se están utilizando ya aplicaciones pedagógicas basadas en la IA para descentralizar la enseñanza, personalizarla, asesorar a los estudiantes sobre los planes de estudios o sobre las certificaciones- y genera efectos tanto positivos como negativos. Sin embargo, según la organización internacional, estas tecnologías son costosas y, por lo tanto, la brecha entre ricos y pobres podría hacerse aún más profunda.

Además, en su Informe sobre la ética de la robótica, publicado en noviembre de 2017, la Comisión Mundial de Ética del Conocimiento Científico y de la Tecnología de la UNESCO (COMEST) propone una serie de valores y principios éticos que deben preservarse en el uso de las tecnologías de inteligencia artificial, como la dignidad humana, la autonomía, el respeto de la vida privada, la seguridad, la responsabilidad, la beneficencia y la justicia. El principio

de la responsabilidad humana es el hilo conductor que conecta los diferentes valores examinados en este informe.

Unas declaraciones de Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO, resumen la posición de la organización en cuanto a la vertiente ética del uso de la inteligencia artificial aplicada a la educación. Dicha posición se centra en la necesidad de establecer un marco ético surgido del consenso:

“No existe en este momento ningún marco ético internacional que se aplique a todos los adelantos y aplicaciones de la AI. Es indispensable un instrumento normativo internacional.”

Usos ya aplicados

En cuanto a los usos identificados que se puede dar a la AI en el ámbito educacional, las posibilidades son todavía infinitas, aunque hay algunos que ya hoy se están poniendo en práctica. Expertos en la materia destacan las siguientes aplicaciones:

1. La realidad virtual permite a los alumnos interaccionar con entornos creados expresamente para los contenidos escolares y se espera que sean cada vez más refinados. Esta clase de recursos puede enriquecer lecciones de historia o de arte, por ejemplo

2. La robótica educativa se está impartiendo ya en muchos centros y supone un primer contacto muy directo con la programación. Además, los especialistas afirman que esta materia ayuda a desarrollar el pensamiento lógico y la creatividad de los alumnos.

3. Los sistemas de tutoría inteligente pueden guiar al alumno en el aprendizaje y les ayudan a solucionar sus problemas con las asignaturas de forma personalizada. Ofrecen respuestas de forma instantánea y permiten que el alumno sea consciente de sus errores de forma más rápida.

4. Todo parece apuntar a que los sistemas de aprendizaje online se extenderán y perfeccionarán durante la próxima década. Hoy en día, nos permiten un acceso global al conocimiento y una evaluación de los conocimientos adquiridos más sencilla. En un futuro, podrían sustituir a la educación presencial.

5. Las evaluaciones sistematizadas ayudarán a la analítica del aprendizaje mediante la aplicación de las nuevas tecnologías de learning analytics, que detectan los puntos débiles de forma temprana y ayudan a individualizar la formación y a evitar el fracaso escolar.

El factor humano

A pesar de lo excitante y lo conveniente de explorar estas nuevas tecnologías para poder extraer las máximas ventajas aplicables a nuestro sistema de enseñanza, incluso los expertos en este tipo de tecnologías reconocen que la inteligencia artificial no podría nunca sustituir a un profesor humano.

Al menos por ahora, las nuevas tecnologías no son capaces ayudar a los alumnos a desarrollar habilidades sociales y emocionales. Tampoco pueden educar, mediante el ejemplo, sobre las interacciones humanes, un elemento vital en las relaciones dentro de los centros escolares.

Sin embargo, sí podemos poner al servicio de los profesionales de la educación herramientas de precisión para facilitar su trabajo más burocrático y concederles así más espacio para dedicar sus habilidades a la educación y la formación de nuestros hijos en el ámbito más humano, así como para la interpretación y las aplicaciones de los conocimientos que van adquiriendo.

“Las nuevas tecnologías no son capaces ayudar a los alumnos a desarrollar habilidades sociales y emocionales”

Casos de estudio Algunos ejemplos destacados de proyectos que ya se han llevado a término en el campo de la AI aplicada a la educación son: * Un ejemplo de Machine Learning es el proyecto Eduband, desarrollado por investigadores de la Universidad de Pittsburg, con el que se puede adaptar la formación a la capacidad de cada alumno en función de sus reacciones y no solo de sus resultados.

* En España uno de los proyectos de aplicación de la Inteligencia Artificial en Educación se ha desarrollado en la Universidad CEU Cardenal Herrera, donde se ha desarrollado un bot que permite resolver dudas administrativas y académicas a alumnos y profesores.

* Los usos de la Inteligencia Artificial en Educación van más allá del ámbito académico, y ya se emplean en aplicaciones que están al alcance de todos como Duolingo, la plataforma para aprender idiomas que el pasado año puso en marcha un nuevo sistema, a partir de bots, con los que el usuario puede resolver dudas y adaptar su formación.